EL CABALLO DEL MALO

Estos días estoy desesperá!. Blogia falla más que el caballo del malo, es lento y dios! la mitad de las veces que quiero escribir algo no me deja, y ahora, tócate las narices, no tengo ganas de contar nada. Menuda mierda pinchada en un palo.
Creo que tengo unas vibraciones extrañosas con los ordenadores. Porque cambiar una bombilla es fácil, arreglar un enchufe es fácil, recomponer una radio se puede hacer, una soldadura de unos conectores e pan comido, pero hasta encender un ordenador se me atraganta. Me siento a veces como la muyer de las cavernas intentando descubrir el botón que hace fuego.
Recuerdo una vez, fíjate de la estupidez de la que estoy hablando, manda huevos tú, de ordenadores, recuerdo que estuve dos días sin ordenador sin poder conectarme y completamente aislada de este pseudomundo virtual (que no sé las virtudes que tiene, pero algo hará digo yo) y coño, pasaron aquellos dos benditos días en los que me dediqué a leer, a hacer cosas interesantes y cosas estúpidas, y ondia! que me había emperrao yo en darle al botoncito de encendido en el de resetear, fíjate tú por dónde... patético. Me enrojeció hasta el alma. Estas cosas cotidianas y tan subnormales hace que, después de unos años de convivencia con una misma una misma (otra vez) pues pierda la vergüenza un poco.
De hecho, creo que mi rollete extraño abarca todo el santo tema electrónico. Que ahora que escribo estas mamonadas recuerdo que tengo que buscar el móvil que anda traspapelado (hermosa palabra que debería utilizarse a menudo) y el cargador que también se traspapeló a su vez hace unos tres días, justo a la par de acabarse la batería. Triste. Enrojecedor, vergonzoso.
Y ahora, con estas confesiones tan primarias se me despiertan los instintos. No los sexuales ni los de matar a Bush, que esos más o menos los controlo, sino el de comer, que creo que hay bacalao (santo pez al que l@s vasc@s somos muy aficionad@s) con pimientos y no sé qué más mezcladito. Hala, a ver si esto se me publica que me tiene el blogia hasta los pimientos mismamente.
Un pa.
Qué foto pongo?... ay ya sé... el caballo de la barbie, mira tú qué cutre, todo desmelenorrado con su pelucón. Bah pasando, pongo uno bonito, un caballo de calidad para un blog de calidad (mira qué ramalazo yonki).
7 comentarios
Joan Funkysurfing -
Sé lo que se siente. Llamándome Joan, todos los anglosajones suponen que tengo dos cosas arriba en vez de tres abajo. Y como ahora todo se hace por mail se hacen una imagen equivocada. Varias veces alguno de nuestros clientes americanos ha empezado a flirtear conmigo por mail. Qué decepción se han llevado!! jejeje...
aKuA -
Pues yo es que siempre he pensado que soy más carnívora que pescatera, pero resulta que casi no como carne, y mis platos favoritos son de pescao, qué cosas más raras.
Colibrí, si no, como el argentino, el langostino: cheváme a cása! jajaja ;P
Joan, puedes entrar en el pitote, hay sexo para todos JAJAAJAJAAJAJAAJA ;p
Aramys -
un abrazo! :)
colibri -
Perryluna -
El móvil lo abandono en cuanto puedo.
colibri -
Yo el movil como si no lo tuviera, como nadie me llama....pues hay días que se me olvida mirar si tengo alguna llamada perdiaaaa, es un chupóptero mejor sería vivir sin él. ¿Para cuándo la comunicación sin especulación?
Bacalao con pimientos...mmmmmmm que bueno en mi casa ayer fue día de anchoas, hoy igual será de lirios o merluza.
Joan Funkysurfing -
El otro día estuve a punto de intervenir en el post del pitote, pero viendo cómo amenazabas al pobre SurferMed (con lo majo que es...) me tiré atrás. Y ya cuando lo convertisteis en algo pseudo-erótico-festivo ya me sabía mal meterme. Se os veía tan felices...
el caballo de la Barbie, bacalao con pimientos y el botón de reset... vaya post més freestyle te ha salido!! ;-)